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Fibromialgia y ejercicio físico

 

Es difícil convencer a una persona que se siente terriblemente cansada, que debe hacer ejercicio, pero es fundamental.

EJERCICIOS RECOMENDADOS

  • Se ha estudiado diferentes programas de ejercicio aeróbico, tanto en tierra como en agua. Ejercicios de fuerza, elasticidad, flexibilidad y combinación de éstos y otros como yoga.
  • El realizar 3 veces por semana pilates, mejora considerablemente el dolor y el impacto emocional.
  • Según Cochrane, de las investigaciones al respecto, entrenar con ejercicio de resistencia 2 a 3 veces por semana por 12 semanas, ayuda a mejorar el dolor e incluso disminuye la depresión que se traduce en mejoría visible del bienestar.
  • El ejercicio, se debe aumentar paulatinamente hasta llegar a un nivel normal o moderado. Si  los síntomas empeoran, se debe rebajar la intensidad hasta que aminoren.
  • Este tipo de ejercicio se debe realizar por lo menos 20 minutos una vez al día.
  • Lo más difícil es la adherencia al tratamiento por creer que después del ejercicio hay más dolor y cansancio.

Aeróbico y Anaeróbico, Se refiere a la forma en que el organismo obtiene su  energía. Si precisa oxígeno es aeróbico y si no lo necesita es anaeróbico.

 

Actividades Aeróbicas                                Actividades anaeróbicas

Caminar a buen ritmo                                     Levantamiento de pesas

Bailar                                                              Abdominales

Ciclismo                                                         Carreras cortas a gran velocidad

Tenis                                                              Gimnasia artística

Patinaje                                                          Fútbol  (aeróbico y anaeróbico)

Aeróbicos                                                      Carreras cortas a gran velocidad

 

El ejercicio es una pieza fundamental en la recuperación del paciente con Fibromialgia..  Sus resultados no son inmediatos sino en varias semanas y deben continuar la actividad para no recaer.

El paciente con fibromialgia debe participar y colaborar con  su mejoría, debe comprender que no cabe una curación,  si,  desconoce su etiología, no se puede confiar solo en los fármacos, los cuales pueden reducir algunos de los síntomas.  Ante ésta evidencia no cabe una mejoría sin la inclusión de la actividad física dentro de los hábitos diarios.